Iazuane te cuenta sobre la manifestación de una enfermedad, los retos que le ha traído y cómo desde el trabajo de su energía sexual puede seguir sanando su cuerpo físico. Ella dejó a un lado sus miedos, para poder darse ese sí e invertir en su formación.
Irene, Sexóloga, escritora y comunicadora mexicana. Trabaja con hombres y mujeres en temas de sexualidad. Se unió a Sexurero para aprender herramientas corporales, de tantra, de sexualidad consciente, para llevarlas a su cuerpo y desde ahí a su proyecto y a sus acompañamientos.
Elisabet, profesora de ChiKung para la Mujer, facilitadora de espacios de empoderamiento y sexualidad consciente, doula y yerbatera. Eli, se ha formado con Sexurero durante varios años, y hoy no solo acompaña a otras mujeres llevando lo que ha aprendido y su camino. Sino que además co-facilita retiros de Sexurero junto a Diana en España. Pasó de asistente a co-facilitar los espacios que compartimos.
Pamela vino al retiro a experimentarme, a conectar con su placer y sexualidad. Para ella fue un viaje de reencontrarse, de ver como puede ser mujer y conectar con la sexualidad, con el placer de ser mujer y al mismo tiempo ser madre. Su invitación es a cada mamá que se de este regalo, porque estando en presencia, disfrutándose, dándose placer, la relación con su esposo y niños mejora, fluye en armonía y dulzura, porque es el reflejo de su relación consigo misma.
Juliana encontró en el retiro de Sexurero un espacio seguro, sostenida por un gran grupo de mujeres que le permitieron vivir su vulnerabilidad, permitirse expresar ese lado más maternal, más femenino. Ella dice: «…cuando las mujeres nos unimos sanamos en conjunto, cuando una sana todas sanan y vernos reflejadas en otra mujer nos ayuda a comprender nuestro propio proceso»
Karen vivió en Sexurero formaciones de transformación personal como Escuela de Shaktis, así como la formación de facilitadoras y los retiros presenciales. En su camino redescubrió su sexualidad y la resignificó, liberándose de juicios que tenía y ampliando su mente y cuerpo. Hoy Karen, lleva esos aprendizajes a cada área de su vida y comparte sus saberes con otros a quienes acompaña con las herramientas que tenía y lo que aprendió en Sexurero.
Raquel llegó al retiro de Sexurero, en donde pudo sentir amor, darse cuenta que había vivido muchos años en la tristeza y en el dolor, cuestionando por qué vivía así. En el retiro fue paso a paso soltando el dolor y las barreras que tenía, entregándose a las prácticas y apoyándose de todas las compañeras. Al final, Raquel por primera vez pudo sentir lo que es llorar de felicidad, dándose cuenta que sí era posible salir de esa tristeza.
AnaLu, logró unir los recursos que tenía con el proceso que vivió en la Formación Alquimia, integrarlos de una manera profesional y poder compartirlo con otras mujeres. Superó sus resistencias sobre el tema de la sexualidad, y descubrió un camino expansivo, auténtico y amoroso.
Marta te cuenta cómo la Formación Alquimia, superó sus expectativas. Logró superar desafíos a nivel personal y profesional, que la llevaron a vivir una experiencia transformadora en todos los sentidos, que han sido un antes y un después en su vida. Hoy, lo que aprendió le trajo expansión, y la posibilidad de compartir su proyecto con otros.
Escucha a Alicia, quien te cuenta sobre lo que le trajo Alquimia. Su mayor logro fue sacar de ella todo lo que desea compartir, facilitar y llevar sus conocimiento a otros, sin miedos ni vergüenzas. Alicia, también descubrió en Alquimia su capacidad creativa, conectó con su propósito, el cual hoy comparte con otros a través de su proyecto.
Tamara ya tiene un servicio de mentoría High Ticket creado, hace talleres, círculos y acompaña a otros en su camino, a través de lo que aprendió en la Formación Alquimia. Durante su camino, no solo llegó la expansión para su proyecto de vida y propósito, sino que además se transformaron creencias, maneras de relacionarse con su cuerpo y sexualidad. Hoy es otra mujer tal como ella lo dice.
Iazuane te cuenta sobre la manifestación de una enfermedad, los retos que le ha traído y cómo desde el trabajo de su energía sexual puede seguir sanando su cuerpo físico. Ella dejó a un lado sus miedos, para poder darse ese sí e invertir en su formación.
El regalo más grande que se lleva es una familia de almas, de hermagas para toda la vida. Y lo que más transformó en Alquimia, fue a ella misma, lograr reencontrarse, soltar el síndrome del impostor que tenía, el no poder mostrar quien era realmente. Hoy puede hacerlo, comunicarse y ser quien es, sin miedos a mostrarse tal cual es.
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